Un nuevo amanecer, se cierne sobre nosotros en este impresionante viaje hacia este rincon del planeta llamado Tailandia.
Os vamos a contar como nos ha ido estos dias en los que hemos paseado por los mismos sitios donde antano los recorrian por las mismas montanas los mercaderes de opio, seda y productos de todo tipo, sin embarno nuestro unico motivo de visitar este lugar es contemplar otra forma de vivir en este planeta.
Ayer volvimos de hacer el circuito por Doi Chiang Dao, la zona con mayor superficie forestal de toda Tailandia, donde la vegetacion no permite ver el cielo de dia y las montanas los grandes amaneceres. Han sido tres dias maravillosos llenos de magia.
El primer comenzamos el recorrido montados sobre un gran elefante. Cuando los ven en los documentales se ven tan lentos que creia, erroneamente que eran torpes, sin embargo cuando vas montado sobre uno de ellos ves la serenidad con la que avanzan, con un paso muy firme y sin titubeos... alguno de nosotros ya nos gustaria andar por la vida como uno de estos sabios animales. Los elefantes que hemos tenido la oportunidad de tocar, dar de comer y estar sobre ellos, estan limpisimos, y en cuanto veian agua con esa gran tropa la proyectaban sobre su piel, son super coquetos (... casi como el truchin... solo le faltan las cremitas de la carita... en este caso de la trompita). El recorrido duro una hora aproximadamente y paseamos por campos de arroz, jungla e incluso en el cauce de un gran rio. Tras el paseo Luis y yo colaboramos con una ONGD que mantiene un control de los elefantes en estado natural y que por lo visto suministran vacunas y protegen su habitad, y pudimos acariciar una cria de elefante... se comia las bananas como nosotros las aceitunas sin oliva...
Comimos junto a estos animales y comenzo nuestra caminata por la tierras altas del pais, nos llevo toda la tarde recorrer jungla y senderos muy estrechos, que subian y bajaban hasta llegar a la aldea donde dormiriamos la primera noche. La verdad es que no sabiamos como ni donde dormiriamos, y fue una pasada: una cabana construida con grandes troncos de bambu, que le daban la rigidez necesaria, unas paredes de bambus y un techo de paja, la cocina de lena y como escenario un firmamento tan lleno de estrellas que no existia hueco alguno para meter otra mas, que no fuera la buena estrella que hemos tenido en poder estar aqui, compartiendo estos momentos con vosotros. En estos lugares enseguida la oscuridad es la duena y senora de la jungla y lo unico que cabe es una buena convesacion entre dos amigos, sobre la fortuna que hemos tenido en esta vida y en lo maravillosa que puede resultar compartir un paseo por la naturaleza.
El amanecer nos obligo a madrugar bastante, pero la ilusion de saber que nos esperaba una jornada de dura travesia andando nos animo a dejar el saco de dormir, salir de la mosquitera y tomar el desayuno antes de colocarnos nuestras companeras de viaje... nuestras botas de montana y nuestra inseparable mochila... claro esta que cada uno de nosotros llevamos otra mochila que es nuestra mente y nuestro corazon...
El segundo dia, como estabamos mas alejado de las vias de comunicacion, fueron incluso mas magicas. El guia que nos acompano nos llevo por caminos que iban de aldea en aldea, recorriendo campos de arroz, campos de maiz, bosques de bambus gigantes, arboles de la papaya, incluso descubrimos que el cacahuete se obtiene de la raiz de una planta, y al tirar de esta aparece este fruto que tanto nos gusta... este dia fue increible por cuantos descubrimientos pudimos hacer y todo lo que vimos. Pero lo mejor, es ver que que la vegetacion y el agua brotan de la tierra por todos lados... asi como las sonrisas de todas las gentes que nos cruzamos por el camino... otra vez nos hace pensar que tal vez haya una mejor forma de interpretar la vida y todo lo que nos acompana en nuestras vidas...
El ultimo dia nos esperaba el descenso del rio montados en balsas de Rafting, cayendo por cascadas de agua, y como no cayendo al agua mas de una vez... el agua estaba fria pero era tal la sensacion de plenitud que era como estar nadando en el mejor de los spa. El ultimo tramo del lo hemos realizado, en otro tramo mas tranquilo montados en balsas de bambu, tambien ha sido preciso, los paisajes y las riberas del rio estaban moteadas de poblados de cabanas de bambu y de ninos corriendo, ha sido como todo super guapo.
Manana llegaremos a Camboya, a los templos de Ankor, ese sitio tan fascinante que durante muchos siglos fueron abandonados en mitad de la jungla, y que hasta hace bien poco el ser humano no sabia que hubo una antigua civilizacion que realizo un conjunto de eficios que representaban sus valores religiosos... pero eso es otra historia que ya os contaremos






1 comentarios:
para que veais q por aqui tb hacemos magia...aqui teneis de regalo vuestro diario perdido. si necesitais cualquier cosa mas ya sabeis...solo teneis que silbar!
un abrazo con envidia (de la mala, por supuesto)
olga
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